viernes, 26 de febrero de 2016

Nuestro activo autobronceador ECOLÓGICO, DHA de Brassica Napus

DHA. La molécula mágica que le da un poco de color a tu piel:

Normalmente, los autobronceadores son productos basados principalmente en la dihidroxiacetona (en adelante el DHA) que es un derivado de la remolacha azucarera y de la caña de azúcar, de hay el nombre comercial de gran parte de la competencia y para diferentes formatos de crema, spray, geles, etc, de “bronceado de caña de azúcar”.


En el caso de SKINNYTAN es indispensable señalar que la obtención de esta molécula como activo autobronceador de nuestros productos se obtiene mediante un proceso diferente. En nuestro caso se obtiene de manera ecológica de la planta de BRASSICA NAPUS y así se certifica con el prestigioso sello francés de ecocertificación: ECOCERT.

Brassica Napus es la responsable de la calidad diferencial de los autobronceadores SKINNYTAN


Este activo, en contacto con la keratina y el sudor de la piel, tiñe las células de la capa mas superficial y la dan un color cada vez mas parecido al moreno natural del sol, que en el caso de los productos SKINNYTAN presentamos como indistinguible. El efecto es más notorio en la células muertas de nuestra piel.

En los inicios de este sector cosmético hace algunas décadas, algunos autobronceadores de la competencia obtenían como resultado un anaranjado en la coloración de la piel.


Las posibles reacciones adversas, como dermatitis, son producidas por los aditivos de pueden llevar los productos de otras marcas de ahí la insistencia en la tecnología cosmética de SKINNYTAN y en la elección de una formulación predominantemente natural)  y no por el DHA que es totalmente inocuo.


Reacciones adversas por el uso de autobronceadores químicos.


Hay que tener muy en cuenta que estos productos tiñen la piel, pero ni estimulan ni producen melanina, la melanina es la protección natural de la piel, por lo que es un moreno artificial que no nos protege del sol. Por tanto en ningún caso será recomendación que se abandone la protección para el sol habitual de los clientes, ya que el uso de autobronceado no suple el uso de los fotoprotectores.

Su duración es relativamente corta, porque al teñir solo la capa más superficial de la piel, la exfoliación natural hace que de 5 – 7 días perdamos las células coloreadas, el color y además de forma poco homogénea, dependiendo de las zonas con mas o menos exfoliación. De ahí justamente nace la importancia de la exfoliación previa como estrategia básica para que el bronceado sin sol se produzca en las células de la capa externa de la piel con más tiempo de vida, y obtener así un resultado uniforme, profesional y duradero.

Es importante para el vendedor hacer una mención especial al uso de autobronceadores en pastillas, es un complemento alimenticio NO regulado, NO aprobado por la Administración de Alimentos y Medicinas, y que diversos estudios médicos aseguran que pueden causar, anemias, daños hepáticos y nauseas.



Bronceado artificial con DHA de Brassica Napus SKINNYTAN
(Dihidroxiacetona, ECOCERT)

En los últimos años se ha producido cierto boom de los sistemas alternativos de bronceado con DHA. ¿Cómo funciona? ¿Es lo mismo que una micropulverización con pistola autobronceadora? ¿Es seguro?

El bronceado DHA permite, desde la primera aplicación y sin riesgo alguno para la piel, obtener un moreno 100% natural, sin necesidad de exponer la piel al sol o a los rayos UVA.

La aplicación de DHA sobre la piel por aplicación en crema resulta un método óptimo ya que el bronceado comienza a verse desde el momento mismo de la aplicación y continúa subiendo de tono durante 24 horas. La duración del bronceado oscila entre los 5 y 9 días en función de cada persona y su proceso de exfoliación de la piel, y desaparece progresivamente de forma natural.

La clave de este nuevo sistema de bronceado está, tanto en la tecnología utilizada para su formulación, como en la consecución correcta de los pasos de aplicación utilizados.

Mecanismo de acción
La responsable de este efecto de bronceado como ya hemos comentado inmediato (entorno a 5 horas) es la Dihidroxiacetona (DHA), un derivado incoloro de la Brassica Napus 100% natural, que al entrar en contacto con los áminos libres de las proteínas cutáneas produce una reacción que oscurece la superficie de la piel sin necesidad de que se active el mecanismo de bronceado normal.

La DHA basa su mecanismo de acción en la reacción de Maillard:

 […el pardeamiento no enzimático, mecanismo general para azúcares reductores con aminoácidos o proteínas, (composición de la superficie de la piel) para formar varios compuestos amino y carbonílicos que, por polimerización, se convierten finalmente en melanoidinas de color pardo…].

En resumen, el bronceado artificial obtenido es el resultado de la reacción del subproducto de la Brassica Napus con la queratina de la piel. La DHA no es un tinte o un pigmento, por lo que el bronceado final no deja una tonalidad amarillenta o anaranjada.

Puesto que el color producido por la DHA no es debido a la absorción, no puede ser eliminado por el lavado, una vez reaccionada, la piel no manchará o destiñirá en tejidos o la ducha, e irá perdiendo la intensidad de forma gradual con la natural descamación del extracto córneo de la piel, de forma completa al cabo de 8 ó 10 días.

Las diferentes constituciones de la piel explican el hecho de la diferencia de color y de que aproximadamente un 1% de personas no reaccionan con la DHA con la misma intensidad que el resto. Asimismo, la DHA y los productos que la contienen no son tóxicos ni alérgicos por contacto.

Es importante destacar que la DHA no llega a actuar sobre la melanina (el único protector natural del que dispone la piel humana para protegerse de la radiación ultravioleta), ya que la DHA permanece en la capa más superficial de la piel, con lo que se evitan riesgos de reacciones alérgicas o de otro tipo.

Y esto es así porque la DHA es una molécula muy grande, a la que le es imposible penetrar en las capas profundas de la piel, lo que garantiza su inocuidad. Actúa pues únicamente en la superficie, coloreando los aminoácidos de las capas más superficiales de la piel:


La molécula DHA es mayor que los filtros de la dermis, por lo que sólo trabaja en la epidermis de manera inocua.


Duración del bronceado.

Diariamente vamos eliminando millones de células muertas de la epidermis sustituyéndolas por las procedentes de la zona basal. Tardamos entre 6 y 10 días en sustituir completamente esta primera capa de la epidermis. Por ello, la duración del bronceado DHA es de aproximadamente una semana, tiempo en el que por descamación natural habremos eliminado completamente la mencionada capa de piel.


El proceso de Exfoliación natural hace que el resultado del autobronceador dure aproximadamente una semana.


Una adecuada formulación de la loción DHA completada con agentes hidratantes como en el caso de SKINNYTAN, o el uso de productos específicos prolongadores de bronceado, permiten alargar la duración del bronceado a 8 o 9 días. En todo caso, para mantener un bronceado permanente, se recomienda una aplicación semanal de Bronceado DHA.




Bronceado 100% natural y sin riesgos:


La FDA (Food and Drug Administration) aprobó en 1973 la Dihydroxyacetona (DHA) y la añadió a su listado de productos para uso cosmético. Su uso en la industria estética fue introducido por la Dra. Eva Wittgenstein, que la utilizaba como tratamiento para niños con problemas de retención de glicógeno. Se dio cuenta de que producía oscurecimiento en la piel y que, mezclada con agua podía producir un efecto bronceado en la piel.

Protocolo: Es imprescindible que el cliente realice una exfoliación previa de la zona a broncear. Al exfoliar la piel antes del tratamiento se consigue que la DHA actúe sobre piel nueva, con lo que se conseguirá un bronceado de mayor calidad y de mayor duración.

La piel debe estar totalmente limpia, por lo que no deberán quedar restos de aceites corporales, cremas, colonia o maquillaje. La calidad del bronceado y su duración dependen directamente de trabajar sobre una piel nueva, limpia y sana.

La duración de una aplicación facial es inferior a un minuto. Una aplicación corporal completa se puede realizar en apenas unos 5 minutos. Tiempo sensiblemente inferior si nos realiza la aplicación un centro profesional. Se recomiendan movimientos circulares rápidos, poca cantidad de producto y preferiblemente con los guantes de aplicación diseñados para tal fin, prestando especial atención a no dejar zonas sin aplicación y respetando de 5 a 10 minutos de secado para asegurarnos un resultado profesional.

El color natural empezará a aparecer tras la aplicación principalmente después de las 5 primeras horas e irá aumentando durante 24 horas, momento en el que alcanza su máximo tono. El bronceado conseguido depende del tipo y color de piel de cada persona y del porcentaje de DHA contenido en el producto que apliquemos de ahí las diferencias de gama en los productos SKINNYTAN, pero basta una única sesión para lucir un moreno que puede equivaler desde unas horas al sol a varios días de playa. Incluso un moreno intenso y exuberante si se repiten varias aplicaciones.

Tras la sesión, no se debe tomar una ducha ni realizar actividades deportivas durante al menos 8 horas. Cuanto más tiempo se deje actuar la DHA, más intenso será el resultado final, en SKINNYTAN siempre recomendamos hacerlo después de una exfoliación en la ducha antes de dormir y dejarlo actuar una vez seco durante toda la noche, es al día siguiente cuando eliminaremos la guía de color y nos asombraremos del resultado.

Para que un producto bronceador funcione de manera óptima, tiene que estar adaptado para diferentes tipos de piel (claras, medias y morenas) y contener entre un 5 y un 9% de DHA en su formulación. Cuanto más concentración, más intenso será el bronceado. Más de un 9% de DHA no es recomendable dado que podría resecar en exceso la piel y producir manchas al ir desapareciendo.

La piel bronceada con nuestro DHA de Brassica Napus es mucho más suave y tersa. Evitamos además los problemas de la exposición al sol como las indeseables arrugas, cáncer de piel, etc.


Con un masaje potenciamos el efecto hidratante y reafirmante de SKINNYTAN multifunción


El sistema de bronceado DHA es adecuado para todo tipo de pieles, incluso las más claras y sensibles


El bronceado DHA es apto para todo el mundo, todas las edades, todas las pieles, incluso las más claras que no suelen broncearse y sólo se queman al sol.

Con nuestras cremas SKINNYTAN de bronceado DHA de Brassica Napus lucirán un moreno dorado en pocas horas. Aquellos marcas profesionales que disponen de productos adaptados a diferentes tipos de pieles (claras y morenas) son los más recomendables.

Las nuevas fórmulas DHA de SKINNYTAN están certificadas por el Ministerio de Sanidad e incluyen agentes hidratantes, aceites de semilla de uva, girasol, almendras dulces y Aloe vera, para hidratar la piel en profundidad y asegurar que la sensación final sea de un agradable frescor.

Este sistema de bronceado DHA es de especial interés para personas que no pueden tomar el sol ni recibir sesiones de rayos UVA tras una depilación láser u otro tratamiento similar. También es muy interesante para acontecimientos puntuales como bodas o fiestas. Para embarazadas simpre previa consulta médica, para personas con vitíligo, o pacientes en tratamiento de quimioterapia que quieres mejorar su aspecto.



Morenos todo el año sin tener que salir de casa, SKINNYTAN es la revolución del autobronceador

Algo más de su interés:

Mejor por la noche:

Para el mejor resultado, SKINNYTAN recomienda dejar actuar la crema toda la noche.


Precisamente porque sólo «colorea» y no penetra la capa más superficial de la piel (capa córnea), «no modifica la estructura de la queratina, por lo que no resulta perjudicial para la salud. La capa córnea se va renovando constantemente, así que en unos siete días el color del autobronceador va desapareciendo», explica Aurora Guerra, dermatóloga del Hospital Doce de Octubre y profesora titular de la Universidad Complutense de Madrid. Una vez aplicado el producto, la DHA tarda aproximadamente unas 4 ó 5 horas en hacer efecto, llegando al máximo a partir de las 24 horas. «Por eso se recomienda aplicarlo por la noche, antes de acostarse», explica Hugo Vázquez, secretario de la Academia Española de Dermatología (AEDV). Ahora bien, el tono dependerá de tres factores: el tipo de piel, la composición de nuestro aliado cosmético y la frecuencia de aplicación del mismo, que será más o menos
intensa según la cantidad de aminoácidos de la epidermis y de nuestro Ph. Hay que tener en cuenta, por tanto, la cantidad de DHA del artículo, y si el tono que obtenemos nos resulta muy claro, se puede hacer un segundo intento pasadas ocho o diez horas desde su aplicación inicial. Eso sí, es importante «hacer una prueba primero en una zona no visible para comprobar que los resultados son satisfactorios», comenta Guerra, y no quedarnos con un tono desagradable y artificial.





Tanto beneficio hace preguntarse a los más escépticos si todo el mundo puede utilizarlos o si, por el contrario, existe un perfil clave que deba mantenerse alejado de ellos. Y salvo que el individuo en cuestión muestre alguna reacción alérgica, los profesionales recalcan que no existe impedimento alguno.
«No hay contraindicación, salvo que el paciente refiera irritación o molestias. Raramente se ha informado de problemas. Por supuesto si uno investiga, hay casos de dermatitis de contacto, pero parece ser que se atribuyeron a otras sustancias que llevaban los productos autobronceadores y no a la dihidroxiacetona», sentencia Raúl de Lucas. De hecho, es recomendable para pacientes con determinadas enfermedades, como «en el caso de pacientes con intolerancia al astro rey, dermatosis desencadenadas o agravadas por el sol, cáncer de piel y que deseen estar bronceados, podemos recomendarlos», explica Raúl de Lucas.
Por su parte, Hugo Vázquez añade que «otro uso es el camuflaje «en casos como el vitíligo (manchas blancas por pérdida de pigmentación), tanto en afectados adultos como en niños». No obstante, en los más pequeños no debe usarse si se trata «de manchas clásicas, como pitiriasis alba difusa, por ejemplo, o por rinitis o dermatitis atópicas. Estas manchas blancas se deben a la sequedad de la piel, así que no está indicado en estos casos», matiza Vázquez.
Otra dolencia para la que puede resultar beneficioso este tipo de producto es la adicción al sol, o lo que hoy los medios definen como tanorexia (del término «bronceado», en inglés «tan»).
Los autobronceadores les da color sin necesidad de pasar horas bajo los rayos ultravioleta, que lo único que reportan es un cutis ajado, con líneas de expresión excesivamente marcadas y una tez deshidratada.


Para quienes no están tan claros los beneficios es para las mujeres embarazadas, a las que algunos profesionales no sólo les recomiendan no tomar en exceso el sol durante el periodo de gestación y los cuatro meses de lactancia posteriores (por las manchas llamadas melasmas o cloasmas, y que se localizan con frecuencia en la frente, pómulos y labio superior), sino que tampoco les aconsejan utilizar estos cosméticos. «Aunque pensamos que no hay problemas, la falta de estudios en el embarazo hace que no podamos aconsejarlos», añade el especialista del Hospital La Paz. Por su parte, el secretario de la AEDV explica que «no se ha demostrado que existan efectos teratogénicos, esto es, en el feto, por lo que se podría usar durante este periodo».


Otro aspecto importante y que a muchos puede llevar a confusión tiene que ver con la terminología. Y es que hay que diferenciar entre autobronceador y bronceador. Este último necesita del astro rey para que surta efecto, ya que estimula el moreno natural, es decir, «aumenta la producción de melanina, hace más sensible la piel a la radiación ultravioleta. El más común es el psoraleno, que se usa en dermatología para el tratamiento de determinadas enfermedades», señala Raúl de Lucas. Para Aurora Guerra, «el bronceador ayuda a ponerse moreno de verdad, se usaron para tratamientos médicos, pero pueden ser peligrosos porque pueden provocar sensibilidad y alergia».



Puestos a clarificar, los profesionales puntualizan que los autobronceadores no llevan protección frente a los rayos solares. Éste es su principal peligro, la falsa sensación de inmunidad a las quemaduras, porque la piel, aunque pigmentada, sigue siendo sensible y se puede quemar igual que sin el cosmético. Por tanto, hay que usar un fotoprotector con índice adecuado. Y éste es, para las personas de piel clara, superior a 30, y para pieles morenas, entre 15 y 30.

Cuidado con los fraudes
Además, hay que ser cautos con esas lociones que parecen protegernos porque, pese a que la mayoría cumplen las recomendaciones europeas, todavía se pueden encontrar en bazares y tiendas multiprecio protectores que incumplen, no sólo las que se refieren al etiquetado, sino también algunas cuestiones legislativas, como la inclusión del logotipo que indica la caducidad del producto una vez abierto, según apuntan desde la Confederación de Consumidores y Usuarios (OCU). Desde esta organización advierten de que en estos productos deben figurar instrucciones de empleo y sobre la cantidad que debe aplicarse, (la recomendada, según la Comisión Europea es de 36 gramos para un adulto de talla media) y no se deben utilizar aquellos que estén abiertos desde el año anterior.

Los autobronceadores surgieron en respuesta a la relación existente entre exposición a luz solar y cáncer de piel, según se descubrió en la década de los 60.


El Organismo estadounidense para el Control de Alimentos y Medicamentos (FDA) no aprueba el uso de DHA en pulverización, por sus efectos adversos de inhalación; hay ciertas áreas, según argumenta el FDA, que no se pueden cubrir a la hora de pulverizar el cuerpo entero en estas cabinas autobronceadoras, como por ejemplo: zonas oculares, labios, membranas mucosas, etc. Este dato actúa en beneficio del formato crema que utilizamos en SKINNYTAN.

El bronceado mediante pulverizador es aplicado por profesionales con unos medios técnicos especializados, entre los que se encuentra las pistolas pulverizadoras con guía láser, diseñadas para aplicar soluciones autobronceadoras en aerosol, pistolas pulverizadoras de baja presión y volumen y equipos técnicos de alto volumen y baja presión.



HISTORIA:


La DHA fue descrita inicialmente en la década de 1920 como un agente bronceador de la piel, por científicos alemanes. Se pudo observar que, mediante irradiación con rayos X, la DHA causaba el bronceado de la piel. Por aquel entonces dio comienzo la Segunda Guerra Mundial, con lo que todas las investigaciones científicas quedaron paralizadas para centrar todo su esfuerzo en proyectos relacionados con la guerra.

En la década de 1950, Eva Wittgenstein de la Universidad de Cincinnati retomó las investigaciones relacionadas con la DHA.4 5 6 7 Sus estudios proponían el uso de DHA como fármaco oral para niños que padeciesen glucogenosis, una enfermedad relacionada con trastornos en el metabolismo del glucógeno. Los niños recibían durante el tratamiento elevadas dosis de DHA por vía oral que, ocasionalmente, podían derramarse sobre su piel. El personal médico pudo notar que aquellas zonas de la piel que habían estado en contacto con la DHA se volvían oscuras (se bronceaban) a las pocas horas de la exposición. Eva Wittgenstein continuó sus estudios únicamente con esta sustancia, probando soluciones de DHA líquido en su propia piel y demostrando de esta forma el efecto pigmentario observado en los niños con glucogenosis. También pudo demostrar que la DHA no penetraba más allá del estrato córneo de la piel, es decir, de la capa de células muertas de la piel.

Estudios posteriores han analizado el efecto bronceador de la DHA sobre la piel en relación con el tratamiento que reciben los pacientes que sufren vitíligo.

El efecto bronceador de la DHA sobre la piel ha demostrado no ser tóxico y similar a la reacción de Maillard, descrita en 1912 por Louis Camille Maillard, y utilizada ampliamente en la industria alimentaria. A nivel molecular la DHA reacciona con los residuos de aminoácidos que forman parte de las proteínas contenidas en la capa de queratina de la superficie de la piel.
Tanto la bacteria Acetobacter aceti como Gluconobacter oxydans utilizan glicerol como fuente de carbono para formar DHA. A nivel metabólico, esta DHA es formada mediante cetogénesis de glicerol en DHA.8 Esto puede afectar a la calidad del sabor del vino dándole un sabor más dulce. La DHA puede reaccionar con la prolina creando así un aroma semejante al olor de la tierra.9 8 10 Además, la DHA puede afectar también la actividad antimicrobiana en el vino, debido a su capacidad de unir radicales SO2.11
Bronceadores artificiales

Coppertone introdujo en el mercado la primera loción autobronceadora (o bronceador artificial) en la década de 1960. Este producto fue llamado "Quick Tan" o "QT" (del inglés "bronceado rápido"). Fue vendido como agente bronceador nocturno y, rápidamente, otras compañías comenzaron a producir y vender productos similares. Al cabo del tiempo, los consumidores comenzaron a cansarse de estos productos debido a los desagradables resultados obtenidos en ciertos casos, como palmas de las manos naranjas o zonas del cuerpo veteadas con diferentes intensidades de color. Debido a esta experiencia con el QT, mucha gente hoy en día sigue asociando los bronceadores artificiales con los bronceados naranjas.

En la década de 1970 la FDA (Food and Drug Administration) añadió la DHA a la lista de ingredientes cosméticos aprobados de forma permanente.12

Hacia 1980, aparecieron en el mercado nuevas fórmulas de lociones autobronceadoras, mucho más refinadas, que producían un color de piel mucho más natural. Los consumidores, conscientes de los peligros de someterse a radiación UV para broncearse, dieron muy buena acogida a estos productos, con lo que su producción y sus ventas se dispararon.

En la actualidad, la DHA es el principal componente activo en todos los productos de carácter autobronceador. Puede ser utilizada sola o en combinación con otros componentes bronceadores como la eritrulosa. La DHA es considerada el aditivo autobronceador más efectivo conocido hasta la fecha.



Los autobronceadores basados en DHA han sido recomendados por la Fundación de Cáncer de Piel, la Asociación de la Academia Americana de Dermatología, la Asociación Canadiense de Dermatología y la Asociación Americana de Medicina.
Consideraciones sobre la DHA